viernes, noviembre 21, 2014

Los amantes que se golpean.


Los amantes que se golpean. Se quieren y se golpean. Se dan, el uno al otro, se buscan. Están perdidos y se sienten perdidos si no se entregan. Les da vergüenza. A veces se dejan marcas y se avergüenzan. Hacen de sus cuerpos un  escaparate y de la ocasión una oferta. Sienten pena. Van penando pero de pronto explotan. Se aman de nuevo y se concretan. Volcanes de orgasmos lava y piedra. Arden. Se arden. Se lamen la quemazón y soplan tiernos y compasivos sobre sus heridas abiertas. ¡Que nadie los vea! Los ojos bien abiertos para que nadie los vea. Pena ajena. Nadie los entiende. Tan amorosos, tan apasionados, tan intensos. Al límite. Se golpean. Se hacen sentir. Se quieren hasta morir. Se recuerdan que están vivos y que se aman. Y su amor purifica. Los purifica. Cada vez que haga falta. Una y otra vez mientras lo necesiten. Siempre y cuando insistan. Su amor los contiene. Y de los golpes nacen caricias, suaves tactos, mimos efervescentes. Y se aman. Se quieren y se golpean. Gotean. Escurren. Dejan manchas. Lloriquean casi siempre y, benditos sean, se perdonan. Una y otra vez. Casi siempre. Cada vez más lento. Se perdonan. Y se quieren. Y se golpean.

sábado, junio 28, 2014

Más que la verdad.

No soy distracción para el aburrido. Ni estación de paso para el solitario. No ofrezco confort al abandonado ni remedios para el afligido. No dispongo de parches; sastre al calamitoso -sin zurcidos invisibles. No florezco eventualmente en el corazón del conformado. No tolero soledades acompañadas. No tengo paciencia para el arrogante ni compasión para el histérico. No me he dado por vencido, así que no soy para el derrotado. No crezco almohada para insomnes. No soy alivio para el dolorido. No soy alternativa. No soy de emergencia. No soy paliativo.

sábado, marzo 08, 2014

Así, de pronto.

¡Qué ganitas tontas de llorar tendido!
Qué torpeza. Qué desequilibrio.
Qué momento extraño y ¡qué temor!
Demasiado pronto para dolerme tanto.
Qué curioso. Qué ordinario. Qué inmediato.
Demasiado obvio para tomarse en serio.

¡Qué decepción! Fue mi error.

Hoy que volvimos a encontrarnos.

domingo, diciembre 23, 2012

Falta.


Tengo un hueco en los labios. Un espacio vacío. Un lugar donde, estoy seguro, debería haber algo. O quizá donde cabe alguna cosa tal, un volumen, una forma. Lo que sea, estoy seguro que me falta un cierto peso, o grosor, o espesor, o tamaño dado. Un algo sólido y suave, terso y húmedo, cálido y… ¡No sé qué es! Pero me queda claro, porque lo siento, el hueco que me habita los labios; horadados casi, ofendidos, como si perforados… algo les falta. Les va una lágrima mientras tanto.

lunes, febrero 06, 2012

¡Está bien!

Siento pudor de admitir que he bloqueado con las manos cierta luz que pudo haber caído sobre algunas plantas de mi jardín que ahora lucen pálidas y tristes. No quiero que marchiten pero es que este sol no me convence para iluminarlas. Les sigo hablando y están contentas con el agua que les doy, pero hace falta una caricia cálida y todo el color de la luz para que vivan sanas. ¡Está bien! Yo quito las manos, pero sol, no vayas a quemar lo que hay de ellas y que solo en absoluta oscuridad me han dado.

miércoles, abril 06, 2011

Me rindo.

Mi puta rutina nocturna me tiene harto. Me pone triste. Me acusa torpe. Ya quiero romper este hábito insulso, esta calma aparente, este tonto que he sido. Estoy listo. Ansioso. Dispuesto a abandonar la absurda comodidad en la que me he refugiado. Mi propia cuenta regresiva se alongó demasiado. Basta de trampas y artimañas. Soy un pretexto de mi mismo. ¡Nunca más! Soy un proyecto muy sobado. ¡Se acabó! Soy un atajo falso, caperucita pendeja. Camino truncado, señal incorrecta, destino errático. ¡Soy más de lo que me estoy permitiendo! Soy. De verdad. Ya quiero ser más. Ya quiero.

domingo, agosto 15, 2010

Apenas una vez más.


Estoy ojitos. Mirada entre abierta. Observando apenas, que veo casi nada. Muy pendiente. Oídos gordos, el sonido alcanza poco, escuchando tiritas, trechos pobres, consonantes apenas. Apenas de nuevo. Estoy mitades o menos. Porciones mínimas. Tantito menos y no estoy. Aquí de pronto, no siempre. Aquí un poquito, apenas. Apenas otra vez. Estoy un cacho y algo menos, cucharadita de mi. Gotita refrescante. Estoy de esperar, de quedarme quieto, de atrapar un momento. De posibilidad, de silencio, de aguantarme las ganas. Haciendo como que no importa pero sí, de a mentis. Estoy que no me aguanto pero aguanto apenas. Apenas una vez más. Estoy.