viernes, diciembre 07, 2007

seis de diciembre


Hoy me siento escaso, apocado. 
Se me estrelló el alma y me aprieta el cuerpo como si me quedara chico. 
Quisiera hacer como que no me doy cuenta pero noto cómo poco a poco se me está deshilachando el corazón. 
¡Otro puto dolor nuevo! ¡Maldita sea la variedad!

martes, septiembre 11, 2007

Uno viejo.



A veces, cuando guardo silencio, pienso en ti.
Y, a veces, cuando pienso en ti... grito.

domingo, septiembre 09, 2007

Algo que decir...


Sería prudente la opinión de un experto para determinar si lo que escribo a continuación fuera un poema, una promesa, una confesión, una confidencia, un acto de constricción o un dogma. Me encantaría que fuera todas o ninguna u otra cosa, la que más te plazca al fin.

Que lo sepas:

De lo cotidiano a lo extraordinario, te amo. De lo sensible a lo invulnerable, te amo. De la ciencia a la magia, te amo. De mi alcoba al baño, te amo. De la Anzures a Tepepan, te amo, o de la Condesa a Coyoacán, también te amo. De Lunes a Domingo, te amo. Del placer al enojo, te amo. Del amanecer al punto más oscuro de la noche, y lo que sigue antes de clarear, te amo. De lo gracioso a lo serio, te amo. De la vigilia al descanso, te amo. Del sueño al despertar, ¿qué crees?, te amo. De estar desnudos a bañarnos, vestirnos y desnudarnos de nuevo, te amo. De tus labios a los míos, te amo. Del silencio a nuestro escándalo, te amo. Del desayuno al almuerzo y luego de la comida a la cena, inclusive en la merienda, te amo. De la UNAM al Burger King, te amo. Del cine al teatro, la televisión, el estéreo de tu auto y los iPod, te amo.

Te amo de entrada y de salida, de mirarte, de extrañarte, de estar a tu lado, de oler tu cuerpo, de sentir tu respiración y tus manos y tu aliento. Te amo de estar sediento de ti, de la fascinación que me produces. Te amo como virtud y defecto, como obligación y derecho, como principio y fin. Te amo como sustancia activa o como excipiente (c.b.p. seguir amándote). Te amo en congruencia o en contradicción, en calma o turbulencia. En abstracto y en concreto... ¡también te amo! Te amo para seguirte amando. De la química a la física y las cuánticas prudentes, te amo. En escena o en ensayo, te amo. Te amo en grandote y en chiquito, como experto o diletante, como eres y como soy, te amo.

Básicamente te amo. En conclusión: te amo.

Que sirvan las palabras para comenzar a expresarte que te amo. Lo que sigue es acción, y a eso me dedico.

Iker.

P.D.

Del Pata Negra a la cama, pasando por el insomnio, el dormitar y terminar levantándome a escribirte (05:19, a.m.), también te amo.

miércoles, julio 11, 2007

El Brebaje.


... y me pregunto qué me haría llorar justo ahora. ¿Qué tendría que oír o que mirar? ¿Cómo huele? ¿A qué sabría? ¿Qué es... o sería? Porque quisiera llorar otro poco, desde hace tiempo. Quisiera llover mis ojos y hacer de mis lágrimas rocío terso. Una frescura nueva. Un brebaje para flores. Gotas deliciosas y juguetonas. ¿De qué me valgo? ¿Qué pensamiento, qué recuerdo, qué sensación? ¿Qué atajo?

Un regalito.

Un orgasmo es un orgasmo... sin duda. Pero regalarte uno hoy, con la belleza que le corresponde a la paciencia y como resultado de la espera inquietante, resultó un placer inesperado, una bendición.

Espero que te lo estés llevando igual que como me lo dejaste aquí: inmenso sabor a buenas noches y a nos vemos mañana.

Que descanses.

viernes, abril 13, 2007

Pobre.


La soledad no conoce medias tintas.

Es cabrona, la muy, y en ocasiones fulminante. A veces apenas la percibe uno. No tiene prisa, ni pena, ni gloria. No tiene pudor, tampoco.

Llega indistintamente y te hace sentir, a veces cómplice, la pinche soledad.

Se disfraza de oportunidades para serte cruel de vez en cuando, la pérfida. Maquillada de "a lo mejores" o de "podría ser, quizás". Se sabe mover.

Soledad, sin más que eso, sólo sabe hacer mirar a lo oscurito. No es que sea mala. Es que hay días que uno nomás no la soporta. Pobre: debe sentirse despreciada.

martes, enero 09, 2007

Compasión.



Siento vértigo. Estoy asustado.
Este dolor intermitente me descontrola.

"No suplicarás" ¿Qué número de mandamiento es ese?

¿Qué estoy pensando que soy, y soy en efecto?
Me da miedo hasta dormir.

¿Qué hago aquí, estando tan cerca?
¿Qué puedo hacer si estás tan lejos?

Fábrica de pretextos. Se me acabó el material.
La suma de mis partes no dan yo.
Soy fracción imperfecta. Cachos. Tal vez restas.

Si fuera preciso, que alguien mate lo que
no aniquilaste en mi para terminar por fin.

Sobrevivo. Infrahumano.

Lo notan, lo se, me doy cuenta, es cierto;
no puedo hacer nada.

Lo sabes, lo se, no haces nada, me duele;
es cierto.

Dispara. Ten piedad.