Un orgasmo es un orgasmo... sin duda. Pero regalarte uno hoy, con la belleza que le corresponde a la paciencia y como resultado de la espera inquietante, resultó un placer inesperado, una bendición.
Espero que te lo estés llevando igual que como me lo dejaste aquí: inmenso sabor a buenas noches y a nos vemos mañana.
Que descanses.
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