miércoles, julio 11, 2007

El Brebaje.


... y me pregunto qué me haría llorar justo ahora. ¿Qué tendría que oír o que mirar? ¿Cómo huele? ¿A qué sabría? ¿Qué es... o sería? Porque quisiera llorar otro poco, desde hace tiempo. Quisiera llover mis ojos y hacer de mis lágrimas rocío terso. Una frescura nueva. Un brebaje para flores. Gotas deliciosas y juguetonas. ¿De qué me valgo? ¿Qué pensamiento, qué recuerdo, qué sensación? ¿Qué atajo?

Un regalito.

Un orgasmo es un orgasmo... sin duda. Pero regalarte uno hoy, con la belleza que le corresponde a la paciencia y como resultado de la espera inquietante, resultó un placer inesperado, una bendición.

Espero que te lo estés llevando igual que como me lo dejaste aquí: inmenso sabor a buenas noches y a nos vemos mañana.

Que descanses.