miércoles, junio 04, 2008

Y así es.


Y de pronto estás solo... solito, de nuevo, o así parece. Y te llenas de huecos, de vacíos, de espacios deshabitados, de nuevo de ausencias, de omisiones.

De no tenerle más, de estar sin él, de saberlo lejos. De vuelta sólo, así, con ese lugar vacío, el puesto vacante, el nicho desocupado.

Me rompo, te partes, nos desmoronamos juntos (lo último que nos toca en simultáneo): terminamos. Otro ciclo, otra vida, otro renacer.

¡Ay, qué dolor! ¡Ay, qué fácil! ¡Ay, qué terrible!

Te amo, sin duda. Me amas, dices... nos amamos, parece... y aún, nos dejamos, nos alejamos, cesamos eso que somos, que fuimos, que proyectamos.

Que sea para bien.

Del dolor, ni hablar... queda implícito. Otra vez, ¡maldita variedad!

Grrd