Tengo un hueco en los labios. Un espacio vacío. Un lugar donde, estoy seguro, debería haber algo. O quizá donde cabe alguna cosa tal, un volumen, una forma. Lo que sea, estoy seguro que me falta un cierto peso, o grosor, o espesor, o tamaño dado. Un algo sólido y suave, terso y húmedo, cálido y… ¡No sé qué es! Pero me queda claro, porque lo siento, el hueco que me habita los labios; horadados casi, ofendidos, como si perforados… algo les falta. Les va una lágrima mientras tanto.
domingo, diciembre 23, 2012
lunes, febrero 06, 2012
¡Está bien!
Siento pudor de admitir que he bloqueado con las manos cierta luz que pudo haber caído sobre algunas plantas de mi jardín que ahora lucen pálidas y tristes. No quiero que marchiten pero es que este sol no me convence para iluminarlas. Les sigo hablando y están contentas con el agua que les doy, pero hace falta una caricia cálida y todo el color de la luz para que vivan sanas. ¡Está bien! Yo quito las manos, pero sol, no vayas a quemar lo que hay de ellas y que solo en absoluta oscuridad me han dado.
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